«Le droi du Seigneur» por Vasily Polenov Un cuadro historicista en el que se muestra, en tono melodramático, a un pobre anciano entregando sus jóvenes hijas al despótico señor feudal
Dado que no han aparecido documentos legales acerca de este presunto privilegio feudal, se ha discutido mucho sobre su naturaleza real. Básicamente hay quien acepta que se trata de un derecho señorial tal cual lo define la historiografía tradicional, incluida la agresión sexual en la noche de bodas; otros, en cambio, piensan que era un ritual simbólico de sumisión que se saldaba con el pago de una tasa en especie o metálico y una ceremonia; los hay, que aceptan que el abuso sexual era un hecho social (no referido a las bodas, aunque sí a la servidumbre feudal), pero no un derecho: más bien el reflejo de la dominación de una clase privilegiada y de la baja consideración que se tenía de la mujer en la época.
Pero el frio no llega, ni la nieve a nuestra ciudad....recuerdo de pequeña un cuento que nos hacia llorar, era una pobre niña, que vendia cerillas en una acera para poder llevar a casa algun real, y como no las vendia, se calentaba con ellas, en la llama de cada cerilla se le aparecian imagenes que consolaban su soledad y frio, hasta que prendio la ultima cerilla..........y la niña murio........de frio.
eran cuentos de aquellos tiempos, que a los niños hacian sufrir y llorar, ahora los cuentos son muy diferentes, no sé si mejor o peor, lo unico que sé, es que a mi, aquella niña, me hizo llorar muchas veces y no es bueno que el corazón de un niño este tan afligido.
Los frotteuristas aprovechan las aglomeraciones para practicar sus actos, como en las aceras estrechas, desfiles, manifestaciones, cines, pero sobre todo los ómnibus o trenes subterráneos, pues se ponen de pie para facilitar el contacto.
Aprietan sus genitales contra las nalgas o muslos de la víctima, o les tocan los genitales, las nalgas o las mamas, mientras imaginan estar viviendo una verdadera relación sexual. Pero como saben que si son denunciados o agredidos deben escapar inmediatamente, prefieren los lugares abiertos o el momento en que pueden bajar rápidamente de los vehículos.
La mayoría de las mujeres victimizadas reaccionan con enfado o enojo, gritan o propinan un castigo al agresor sexual, provocando su huída precipitada.
No obstante, los frotteuristas relatan que un porcentaje no pequeño de mujeres acepta de buen grado sus caricias, y ello depende del buen aspecto del parafílico, por lo que puede terminar en una conversación para encontrarse más tarde, oportunidad que raramente se utiliza, pues el placer más intenso radica en el frotamiento no consentido.
La consulta psiquiátrica o sexológica se produce cuando son enviados por el juez, luego de una denuncia comprobada por atentado violento al pudor, que es el delito sexual en que incurren con esta práctica, o por disfunciones sexuales, o baja frecuencia sexual, pues prefieren masturbarse con fantasías de frotteur o practicar sus hábitos parafílicos.
También se deprimen y se incrementa la práctica en estos periodos o cuando sufren de estrés.
soy una persona peculiar,
una acuario a la que la rutina y la monotonia la pueden sumir en una terrible melancolia,
por eso me invento historias en las que puedo ser o parecer cualquier cosa,
soy sensible, impetuosa, temeraria, caprichosa,estrabagante aveces, inquieta,
soy cualquier cosa menos aburrida