cuidadin con arrimar cebolleta!!!!....ja,jaaaaa
Los frotteuristas aprovechan las aglomeraciones para practicar sus actos, como en las aceras estrechas, desfiles, manifestaciones, cines, pero sobre todo los ómnibus o trenes subterráneos, pues se ponen de pie para facilitar el contacto.
Aprietan sus genitales contra las nalgas o muslos de la víctima, o les tocan los genitales, las nalgas o las mamas, mientras imaginan estar viviendo una verdadera relación sexual. Pero como saben que si son denunciados o agredidos deben escapar inmediatamente, prefieren los lugares abiertos o el momento en que pueden bajar rápidamente de los vehículos.
La mayoría de las mujeres victimizadas reaccionan con enfado o enojo, gritan o propinan un castigo al agresor sexual, provocando su huída precipitada.
No obstante, los frotteuristas relatan que un porcentaje no pequeño de mujeres acepta de buen grado sus caricias, y ello depende del buen aspecto del parafílico, por lo que puede terminar en una conversación para encontrarse más tarde, oportunidad que raramente se utiliza, pues el placer más intenso radica en el frotamiento no consentido.
La consulta psiquiátrica o sexológica se produce cuando son enviados por el juez, luego de una denuncia comprobada por atentado violento al pudor, que es el delito sexual en que incurren con esta práctica, o por disfunciones sexuales, o baja frecuencia sexual, pues prefieren masturbarse con fantasías de frotteur o practicar sus hábitos parafílicos.
También se deprimen y se incrementa la práctica en estos periodos o cuando sufren de estrés.



Nosoy dijo
Hola Guardi.
Al hilo de esto que comentas ¿Has visto alguna vez los trenes de Japón?. He visto en alguna ocasión por la tele que tienen a una especie de "empujadores" que se dedican a enlatar a la gente en el vagón. En estos trenes los "frotadores", los voya a llamar así, no podrían salir huyendo en el momento de verse sorprendidos.
Ahora, ¿sólamente se frotan con las mujeres o también con los hombres? figúrate que les tocara estar "apretado" con un tio gordo y no poder evitarlo.
Como dicen en mi pueblo, pa ver hay que estar vivo. Creo
Un saludo
2 Noviembre 2009 | 02:10 PM